Cuatro consejos para aumentar la vida útil de tus zapatillas para correr

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zapatillas para correr

Las zapatillas, son probablemente el accesorio más importante para un corredor.  Salvo que seas un corredor que corre descalzo, usarás tus zapatillas en cada uno de tus entrenamientos o carreras.

Debido al uso que el corredor le da, las zapatillas sufren un desgaste constante, lo que significará que, inevitablemente, en algún momento debas cambiarlas por unas nuevas.

Algunos corredores/fabricantes establecen un determinado kilometraje máximo de cada zapatilla (aproximadamente en los 800 kilómetros). Superado este kilómetraje se suele recomendar proceder al cambio, ya que el desgaste de sus materiales podría poner en riesgo tu salud.

Sin embargo, más allá de la durabilidad específica de los materiales con los cuales se crean las zapatillas, lo cierto es que como la mayoría de las cosas: si las cuidas, pueden durar más.

Por ello, a continuación, te damos una serie de consejos básicos que te ayudarán a prolongar la vida útil de tus zapatillas.

1.- DESÁTALAS

La gran mayoría de los corredores, terminan de entrenar o competir y cuando llega el momento de retirar sus zapatillas, las «arrancan» de sus pies a la fuerza y sin desatarlas.

Esta técnica para sacarte las zapatillas de correr, puede afectar la durabilidad de los materiales, estirarlas y deformarlas. Evita cometer este error y cuando llegue el momento de sacarte las zapatillas, desata los nudos.

2.- USO EXCLUSIVO

Las zapatillas para correr tienen diseños más bonitos cada año y como consecuencia de ello, son muchos los que las usan para correr y para vestir.

Además, aquellos que suelen asistir a un gimnasio y levantar pesos, también usas las mismas zapatillas para correr.

Para aumentar la vida útil de tus zapatillas, reserva su uso al running  y evita usarlas para otras actividades.

3.- SIEMPRE SECAS

La humedad no es amigo de las telas, las daña y afecta significativamente su durabilidad; y las zapatillas de un corredor están constantemente expuestas a la humedad.

Desde la transpiración de tus pies (que no es poca cosa) hasta la lluvia de  un entrenamiento o carrera, son momentos en los que tus zapatillas pueden mojarse.

Para evitar reducir los daños, es vital que al terminar de correr, te asegures que tendrán una buena ventilación que les permita secarse y que no estarán expuestas a mas humedad.

Los días de mayor humedad o tormenta, colocar papel de diario dentro de ellas es una buena forma de reducir la humedad y lograr que se sequen con mayor rapidez (no olvides cambiar el diario periódicamente).

4.- NO LAVARROPAS, NO SECARROPAS

A la hora de lavar tus zapatillas, te recomendamos evitar el lavarropas. Las mojará en exceso y las expondrá a un proceso de lavado que no es el más recomendable para una zapatilla.

Un lavado rápido a mano con jabón y agua fría es efectivo y te ayudará a evitar problemas. Además no debería tomarte más de un par de minutos.

A la hora de secarlos, evita el secarropas a altas temperaturas. Puede dañar las telas y los pegamentos utilizados en la zapatilla.

flickr photo by @lattefarsan http://flickr.com/photos/lattefarsan/10538489333 shared under a Creative Commons (BY-SA) license

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